Mensaje Desde el Corazón del Mundo en el Día de la Tierra - 22/04/20

ESPAÑOL

22 de Abril - 2020

Nosotros los Mamos desde nuestra casa Sagrada de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, invitamos a todos los hermanos a quienes llegue este mensaje a entrar en un momento de contemplación y de reencuentro interno para conectar nuestras almas y corazones formando una plataforma de luz en aquel punto donde yace la chispa divina y donde la sabiduría de las leyes incambiables se unen con el todo para balancear nuestra Madre Tierra y con ella a nosotros como UNA sola Humanidad.

En el lenguaje Arhuaco, Zaku significa Madre, y para los Mamos Zaku es también el holograma de un universo cósmico que es a la vez nuestro propio universo interno. Siendo un holograma, esto significa que lo que pasa a nivel de cada uno de nosotros como individuos o como humanidad también se refleja a nivel de la Sierra (Niwi Umuke), del planeta (Niwi Umukin), del cosmos y del universo.

Zaku es también la Madre Tierra (Niwi Umukin), y es el universo cósmico Chukimurwa donde moran el rayo, el trueno, los colores del arco iris, el padre sol Bunkwakukwi y la Luna. Zaku es individual y es universal es todo y es Uno a la vez. Zaku también representa el mundo natural y es al mismo tiempo nuestro territorio ancestral, cultural y espiritual. Es la montaña piramidal, la Sierra Nevada de Santa Marta junto con sus cuatro pueblos originales: los Arhuacos, los Kogis, los Wiwas y los Kankuamos, quienes llamamos a la Sierra el Corazón del Mundo. Cada pueblo original representa un punto cardinal y a la vez una cavidad del corazón donde se anclan los cuatro elementos de la existencia: el aire, el fuego, la tierra y el agua.

Los Mamos somos personas comunes y corrientes, pero tenemos la tarea de llevar en nuestra esencia la sabiduría milenaria de nuestra cultura ancestral. Podemos dialogar con nuestra sagrada Zaku día y noche y oír de ella su lamento, cada vez que nosotros extraemos de sus entrañas sus minerales, su sangre, su carbón o cuando tomamos prisioneros nuestros hermanos mayores del mundo natural violando los derechos de las aguas, de los bosques y de todos los reinos naturales.

Los Mamos también tenemos el poder de balancear la humanidad, porque estamos empoderamos por Zaku Ga’kunamu la palabra, el mensaje, el idioma de la Madre. Para nosotros el lenguaje vivo el Ga’Kunamu de Zaku esta en el suelo, las piedras, las plantas, los árboles, el agua, los humedales los ríos, los animales, el mar y la briza.

Nuestro mensaje en este momento de tormenta, de aprendizaje, de reflexión tiene que ver con un cambio profundo en la consciencia humana, en la visión de cada uno de nosotros para asegurar la protección de la vida en todas sus maneras y formas, invocando nuestra grandeza espiritual para que cuando hayamos sobrevivido esta crisis colectiva hayamos aprendido a vivir con una consciencia universal, no desde un concepto o desde una palabra, sino desde la acción basada en el amor incondicional que mantiene total reverencia por la vida. Es allí donde la humanidad se levantará con la grandeza espiritual que la debe definir y abanderar.

La Madre Tierra es la Madre (Niwi Umukin) nuestra Zaku. Nacimos de sus entrañas y nos alimentamos con la abundancia de sus senos. El padre Sol Bunkwakukwi la fertiliza y la luna marca el tiempo de la cosecha, de la siembra de los ciclos de cambio en todos los seres. Durante los tiempos de eclipse el alineamiento de ellos tres: sol, la Luna y el planeta determinan una ley particular que ha de regir a la humanidad, a la naturaleza y a Zaku de acuerdo con su posición universal.

Zaku se comunica consigo misma, con el cosmos (Chukimurwa) y con Bunkwakukwi y los tres a su vez hablan con nosotros los Mamos, en nuestros sitios sagrados, en el kaduko, día a día no solo de lo que pasa en el corazón del mundo, sino también de lo pasa con la humanidad, con la naturaleza y con el cosmos. Entre ellos balancean las fuerzas femeninas y masculinas lo positivo y lo negativo creando el balance del que habla la Ley de Origen, la Ley Universal del Orden.

Por eso, para nosotros los Mamos el Día de la Tierra es todos los días porque todos los días de nuestra existencia Zaku habla con nosotros su palabra y su sabiduría, a la que podemos acceder a través de nuestros propios Marunzamas (nuestros elementos de poder).

Ahora, los invitamos a abrir los corazones a Zaku, para reencontrarnos con nosotros mismos a través de la reconciliación con el otro, con los hermanos elementales de las plantas y de las aves, de las montañas, de las brizas y de las aguas. Nos declaramos Uno en el amor de la Nueva Era. Este reencuentro conlleva enormes cambios que están sucediendo alrededor nuestro ahora mismo y que seguirán por algún tiempo mas allá en el futuro.

Abrimos nuestros corazones a las energías poderosas que conllevan esos cambios, las abrazamos en la luz y en el amor.

Abrimos nuestros corazones a la luz de la pandemia que nos esta acompañando y forzando a hacer un alto en el camino de la reconciliación antes de seguir el peregrinar como nueva humanidad en cercano contacto y respeto con la naturaleza por el sendero del amor.

Unidos en esta reflexión abrazamos en circulo a Zaku para expandir el amor que por ella sentimos. Así, juntos en el amor, desde la Sierra nos consagramos como los guardianes de la Madre Tierra, guardianes de la sabiduría sagrada, de la existencia de la vida, de las nubes, de las estrellas, de las montañas.

Nos consagramos al servicio de la luz para cuidar y mantener la alegría y la inocencia de los niños, la protección de los desamparados, de los desplazados y de los que lo han perdido todo en el avance de la sombra. Todos ellos nos invitan a ejercitar nuestra generosidad, compasión y desapego.

Aceptamos y reconocemos que nada cambia al azar dentro de las leyes divinas y universales que nos guían y dirigen hacia el camino de la luz y del amor nuestro sendero y nuestro destino común como una sola humanidad. Todo tiene un propósito y un significado divino.

Reconocemos y aceptamos con corazón humilde que las leyes universales están plasmadas en el corazón de todos los hombres desde el mundo espiritual y que ellas deben ser nuestra brújula en el sagrado camino de la vida.

Juntos Mamos y hermanitos menores nos reconciliamos con la luz, con el universo, con la vida para empezar el camino hacia el nuevo amanecer, llevando en nuestros corazones la semilla del amor y de la esperanza.

Al final de este de este periodo de aislamiento social, despertaremos a ese nuevo amanecer junto con la luz del sol, en el encuentro con la Madre Tierra para permitir la emergencia de la vida a través del balance entre lo positivo y lo negativo, lo masculino y lo femenino, en el espíritu y en la materia.

Respetamos toda sabiduría enmarcada dentro de la totalidad. Porque la totalidad significa vida, sabiduría y naturaleza. Así juntos con los Mamos de la Sierra Nevada de Santa Marta, nos declaramos uno con la esencia y UNO con la totalidad, reconciliándonos con las leyes universales.

Duni (gracias).

Mamos Dwawiku Izquierdo, y Luis Eduardo Malo Crespo, 
Mamos de la Comunidad Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia

Copilado y traducido por:
Amanda Bernal-Carlo
Presidenta,
El Gran Balance, Inc.
https://www.thegreatbalance.org
Copyright (@) The Great Balance

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PORTUGUÊS

22 de Abril - 2020


Nós os Mamos, desde a nossa casa sagrada na Serra Nevada de Santa Marta, Colômbia, convidamos a todos os irmãos que receberam esta mensagem, a entrar em um momento de contemplação e reencontro interno para conectar nossas almas e corações, formando uma plataforma de luz até onde vive a llama divina e onde a sabiduría das leis imutáveis se unem com o todo para equilibrar a Mãe Terra e com ela, nós, como uma ÚNICA humanidade. 

No idioma Arhuaco, Zaku significa Mãe e para os Mamos, Zaku também significa o holograma do universo cósmico e que ao mesmo tempo significa nosso propio universo interno. 

Ser um holograma quer dizer que o que acontece com cada um de nós como indivíduos - ou como humanidade - também se reflete na Serra (Niwi Umuke), no planeta (Niwi Umukin), no cosmos e no universo. 

Zaku também é a Mãe Terra (Niwi Umukin) e é o universo cósmico Chukimurwa onde mora o raio, trovão, as cores do arco íris, o pai sol Bunkwakukwi e a Lua. Zaku é o individual e o universal, é o todo e é um só também. Zaku também representa o mundo natural e ao mesmo tempo nosso território ancestral, cultural e espiritual.

A Serra Nevada de Santa Marta é uma montaña piramidal, llamada pelo seus cuatro povos originais -os Arhuacos, os Kogis, os Wiwas e os Kankuamos-  como o coração do mundo. Cada povo originário representa um ponto cardinal e também uma cavidade do coração onde se ancoram os quatro elementos da existência: o ar, o fogo, a terra e a água. 

Nos Mamos, somos pessoas comuns, mas temos a responsabilidade de levar na nossa essência a sabiduria milenar da nossa cultura ancestral. Podemos dialogar com nossa sagrada Zaku dia e noite e escutar dela seu lamento, cada vez que extraímos de seus intestinos seus minerais, sua sangue, seu carvão ou quando tomamos de prisioneiros nossos irmãos mais velhos do mundo natural violando seus direitos ás águas, ao bosque e de todos os reinos naturais. 

Os Mamos também temos o poder de equilibrar a humanidade, por que estamos empoderados*(fortalecidos) por Zaku Ga’kunamu na palavra, na mensagem, o idioma da Mãe. Para nós o idioma vivo, o Ga’kunamu de Zaku, esta no solo, nas pedras, nas árvores, na água, nos humedales, nos rios, nos animais, no mar e na briza. 

Nossa mensagem neste momento de tempestade, de aprendizagem, de reflexão; se trata de uma profunda mudança na consciência humana, na visão de cada um de nós para assegurar a proteção da vida em todas suas formas, invocando nossa grandeza espiritual para que, quando tenha passado esta crise coletiva, tenhamos aprendido a viver com uma consciência universal, não desde um conceito ou uma palavra, mas sim pela ação baseada no amor incondicional que mantém total reverência pela vida. É então, quando a humanidade se erguerá com a grandeza espiritual na qual deverá defini-la e defendê-la.  

A Mãe Terra é a Mãe (Niwi Umukin) nossa Zaku. Nascemos do seu ventre e nos alimentamos da abundância do seus seios. O pai Sol Bunkwakukwi a fertiliza e a Lua vai marcando o tempo da colheita, da plantação e dos ciclos de mudança em todos os seres. 

Durante os tempos de eclipse o alinhamento deles três: o sol, a lua e o planeta determinam uma lei particular que há de regir a humanidade, a natureza e a Zaku de acordo com a sua posição universal. 

Zaku se comunica com ela mesma, com o cosmos (Chukimurwa) e com Bunkwakukwi; e os três em simultâneo falam com nós, Mamos, nos nossos sítios sagrados, no kaduko, dia a dia, não somente o que nos acontece no coração do mundo, mas também sobre o que acontece com a humanidade, com a natureza e com o cosmos. 

Entre eles se equilibram as forças do emenino e masculino, o positivo e o negativo, criando o balance que se fala na Lei da Origem, a Lei Universal da Ordem. Por isso, para nos os Mamos, o dia da Terra são todos os dias, pois todos os dias da nossa existência Zaku fala com a gente a sua palavra, a sua sabedoria, que temos acesso através do nossos próprios Marunzamas (nossos elementos de poder).

Agora, convidamos você a abrir seu coração a Zaku, para nos reconectarmos através da reconciliação com o outro, com os irmãos elementares de plantas e pássaros, montanhas, brisas e águas. Nós nos declaramos UM no amor da Nova Era. Este reencontro traz enormes mudanças que estão acontecendo ao nosso redor agora e que continuarão por algum tempo além no futuro.

Abrimos nossos corações às energias poderosas que acompanham essas mudanças, as abraçamos na luz e no amor.

Abrimos nossos corações à luz da pandemia que nos acompanha e nos obriga a parar, e percorrer o caminho da reconciliação antes de continuar a peregrinação a uma nova humanidade, em estreito contato e respeito pela natureza ao longo do caminho do amor.
Unidos nesta reflexão, abraçamos Zaku em um círculo para expandir o amor que sentimos por ela. Assim, juntos no amor, da Serra nos consagramos como guardiões da Mãe Terra, guardiões da sabedoria sagrada, da existência da vida, das nuvens, das estrelas, das montanhas.

Dedicamo-nos ao serviço da luz para cuidar e manter a alegria e a inocência das crianças, a proteção dos desamparados, dos deslocados e daqueles que perderam tudo no avanço da sombra. Todos eles nos convidam a exercitar nossa generosidade, compaixão e desapego.

Aceitamos e reconhecemos que nada muda aleatoriamente dentro das leis divinas e universais que nos guiam e nos direcionam para o caminho da luz e do amor, nosso caminho e nosso destino comum como uma humanidade. Tudo tem um propósito e significado divinos.

Reconhecemos e aceitamos com um coração humilde que as leis universais estão incorporadas no coração de todos os homens do mundo espiritual e que elas devem ser nossa bússola no sagrado caminho da vida. 

Juntos, Mamos e irmãos menores, nos reconciliamos com a luz, com o universo, com a vida para iniciar a jornada em direção ao novo amanhecer, carregando em nossos corações a semente do amor e da esperança. 

Ao final deste período de isolamento social, acordaremos para esse novo amanhecer junto à luz do sol, no encontro com a Mãe Terra para permitir o surgimento da vida através do equilíbrio entre o positivo e o negativo, o masculino e o feminino, em espírito e em matéria. Respeitamos toda a sabedoria enquadrada na totalidade. Porque totalidade significa vida, sabedoria e natureza. Assim, juntamente com os Mamos da Serra Nevada de Santa Marta, nos declaramos UM com a essência e UM com o todo, reconciliando-nos com as leis universais. 

Duni (obrigado).

Mamos Dwawiku Izquierdo e Luis Eduardo Malo Crespo. Mamos da Comunidade Arhuaco da Serra Nevada de Santa Marta, Colombia. 


Compilado e traduzido por:

Amanda Bernal-Carlo

Presidenta,
El Gran Balance, Inc.
https://www.thegreatbalance.org
Copyright (@) The Great Balance

Tradução ao português: Natasha Iurcovich 

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ENGLISH


22 April - 2020


We, the Mamos, from the Heart of the World, which is also the Heart of the Universe, from our Sacred House, the Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, greet all our younger brothers of all races in the world, the great fraternity, all masters, lightworkers, all those who are on the path of consciousness shift, those who are awakening to a new consciousness and also all those who are still asleep. We invite you to reflect on what is obvious, what everyone is talking about, the message that crowns us all as one unit, as one pain, as one suffering, as one humanity that suffers, that cries, that breaks down and must rise empowered, different, free from incomprehensible egos, values that have not helped and powers that have left us weak and tired of carrying them because when we need them most they have not served us.
Mother spoke, life screamed in our faces, nature revealed itself, unintended fires cried out like a screaming truth. But we do not hear them because we are busy with the great, because they did not touch us directly, because we are building a better tomorrow without knowing for whom or for what. Today we cannot say that it caught us off guard, that we were not warned, that it was a surprise. Don’t say no, they didn’t tell you.
We, the Mamos, who have learned for hundreds of generations and lineages to take the time to develop communication with the upper and lower dimensions, who have lived 18 years of our present life to silence our minds to desensitize our biological bodies and our senses, to erase our egos, to put our minds to sleep so that they do not judge, do not sentence, do not condemn. And in these years and until the end of our existence we continue to learn to be Mamos, we sharpen our senses of the higher being and we enable ourselves to perceive with the senses of the soul and heart the whisper of the divinity that takes the wind, the breeze, the waters , the clouds, the mountains, the animals, the forests, the very small ones like bacteria, the visible and invisible beings, the same as the guardians of our sacred land.
We have learned that they speak with the innocent laughter of children, the ancient wisdom of the one who leaves us, in the color of the clouds, in the melting of the Chundwas (snow peaks), in the birds that stopped flying over the volcanoes that woke up perplexed and began to roar until Mother Earth trembles. We Mamos read, understood and witnessed when father Sun sure walk slowed down and changed, embracing Mother Earth until it burned her, and when the lunar cycles were no longer aligned to direct life, planting and harvests.
Little brothers, the things that may seem insignificant to you, have enormous meaning for us, the Mamos. We Mamos see in every natural event, in every manifestation a messenger and a message, a guardian, a master, an advisor, who brings us the opportunity to listen, to dialogue with them, with Mother Nature and with Mother Earth. Thus we learn the power to lead without insisting that others follow us. We call Bigger Brothers viruses, bacteria, those that do good things for us or that give us illnesses, or changes in our time and space. Today, a single tiny entity is producing a major disturbance that forces us to
For us, the Mamos, when Mother Earth had its first dawn everything was manifested from the spirit, in Ánugwe, therefore, everything was manifested in Ti’naÁnugwe is the immaterial force of existence, the intangible and greater “Force of the Law” that governs and controls everything that exists in nature and the cosmos. Ti’na is the force in the material environment, visible and manifested from Ánugwe. Thus all the kingdoms, animals, plants, waters, rocks, and everything that exists in Ti’na are manifested. They came first than us, in Ánugwe, from where they were manifested as the supreme force of life, of creation and so they must continue in Ti’na. We were the last to arrive in Ánugwe and Ti’na.
We arrived yesterday, and although we could not understand yet what we came to, neither because we were the last, nor what our sacred mission would be or in the conditions in which we arrived to be with the bigger brothers, we became their executioners and as cannibals we started to consume and destroy many of them. We have changed the order established by the Most Sacred Law in the Universe, the Law of Origin which is the Law of Order, of life and respect for the being. We have not learned to be on a pair with Mother Earth or Nature. Like children spoiled and blinded by the power of reason, we begin to change everything, destroying, annihilating our entire path.
We were so powerful that in the blink of an eye we warmed the planet, thawed the poles, extinguished many brothers of flora and fauna, contaminated the air breeze, and very few have acted with a consciousness of transformation wishing to change the system that today governs us. So far we’ve been playing with fire. We put ourselves out of balance. And then, a virus, the smallest of elementals, the most insignificant creature in the eyes of the little brothers forced us to stop the chase race, of which we did not know what we were running after. This virus became a a great master, an authentic messenger.
From our places of communication with the portals of different dimensions, we, the Mamos, realize that this master who feeds our fear, vibrates with it and is strengthened by this fear, which perceives in all of us who feel terrified of losing what we have, what we build or plan to build. As humanity we have been crowned with the vibration of fear. From the Sacred Places, Guardians send courage and we Mamos add to this courage a good dose of solidarity, unconditional love and self-confidence in ourselves to spread to others as an effective shield against fear.
We Mamos talked with Mother Earth, we talked with life and with beings from all kingdoms. From our sacred offices, we ask for forgiveness, first to ourselves, to our neighbors, to the breeze, to the water, to the animals and plants. We heal, balance our Bigger Brothers, because in healing and balancing them, we heal and balance ourselves, because everything is integrated into the whole, interacting with each other and with ourselves. Only when we reach this new balance, will a New Mankind strengthened by solidarity take a step towards the new ascended, honored, respected and loved Earth. So not only clean air will be possible, not only healthy animals will be possible, plants will be possible, and each element, each being will be fulfilling its mission, without being destroyed, violated, by what is called development, civilization, modernism and what we Mamos call unconsciousness.
Our Holy Mother Earth will be protected when we as humanity make the decision to do things respecting and reverencing every form of life. For us, Mamos, this is an invitation to change and transformation without aggression, with love and kindness. It is something like what you are talking about today of this transformation, of this mutation that modern viruses are making. We Mamos see this as a reality close to where we can, each one of us with greater humility that helps us with the absolute truth of being able to ask for forgiveness from ourselves and our brothers and our bigger brothers, having a change, a mutation in attitude, a transformation of awareness of thought habits before this sacred planet, before this sacred mother and before our sacred bigger brothers.
We have shown how powerful we are to change, to transform. Let us use the same power to alter our conscience by adding a strong dose of love, compassion, respect and reverence for life without rejecting with pride or arrogance the bigger brothers of nature because they arrived here before us.
Mother Earth, the Guardians of our Sacred Places, the Mamos of the Chundwas are calling us all, mobilizing the Mamos and the smaller brothers to work together to achieve this change in humanity and the world. May power, light and love be with all of us to make this transformation during this time of change.
Duni (Thank you)

Mamo Dwawiku Izquierdo, Mamo Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia
Recompiled by Amanda Bernal-Carlo
© El Gran Balance.

Translation: Fred – Sangha Platina Solaris

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